Publicado el Miércoles 19 de Enero de 2005
Sinvergüenzas.
Me cuenta un amigo sueco, Fred, que las autoridades de su país han recibido multitud de llamadas por parte de delincuentes y criminales tratando de darse a sí mismos por perdidos en el maremoto asiático. Así se pillen un dedo con la puerta la próxima vez que salgan de casa.
