Cuentos mínimos

Lo bueno, si breve… dos veces breve.

Entradas publicadas el Lunes 21 de Febrero de 2005


Publicado el Lunes 21 de Febrero de 2005

Basado en hechos reales (de ayer por la tarde).

Estación central de Colonia, Alemania. Diez vías o andenes multiplicados por cuatro, porque cada uno se divide en varias zonas en las que paran trenes diferentes. Una edificación enorme que lo cubre todo, que por si no ha quedado claro, repito: es grande, muy grande. Veinte… ¿qué digo? Cuarenta paneles informativos para consultar los horarios de salida de los trenes. Una sola gotera en el techo, encima de uno solo de los paneles. Para ser más exactos, encima del punto en el que uno se tiene que colocar para ver los trenes que salen entre las seis y las siete de la tarde. Desesperación por estar a punto de perder un tren en un país extranjero de cuyo idioma sólo se conoce la palabra “kartoffel”. Nieve que se derrite en el tejado de la estación y que se precipita en forma de agua helada por el único agujerito que hay, el de la gotera encima del panel informativo de las seis de la tarde. Cómo me puse. Eso sí, debo alegar en mi defensa que contaba con un elemento a mi favor: un chaquetón con capucha.

Publicado el Lunes 21 de Febrero de 2005

Por dónde he andado.

Antes de que alguno que otro piense que se me han pasado las ganas, aclaro los motivos de la, hasta ahora, ausencia más prolongada en esta página por mi parte:

- Hasta el día 14 estuve enfrascada en la preparación de lo que ha sido mi regalo de San Valentín de este año: “Catorce cuentos sin título para el día catorce”. Lo del “sín título” no sólo me facilitó las cosas a la hora de escribir a contrarreloj, sino que además quedaba bien como título (valga la redundancia) del conjunto. Eso es tener suerte.

- Entre el 14 y el 17 he andado liada con un “ligero” incidente en el trabajo que va a implicar más de un cambio en mis rutinas. Ya tengo pensado hasta cómo voy a escribir sobre ello aquí la semana que viene, si tengo oportunidad. No cuento más.

- El viernes 18 temprano nos montamos en un avión hacia Alemania, a pasar tres diítas de vacaciones. Me quedo sin duda con la catedral de Colonia, con la calles del centro de Bonn y con la nieve vista desde nuestra ventana nada más levantarnos. Qué le voy a hacer, soy una chica del Sur.