Publicado el Jueves 30 de Junio de 2005
A un chico alto con gafas (o “Quien te conoce, lo sabe”)
Enhorabuena por esas ciento y pico páginas con portada.
Gracias por la hora de poesía y risa que me brindaste hace ya más de un mes, un lunes o un martes entre la una y las dos de la madrugada. Nunca antes he llevado ojeras al trabajo con tanto orgullo.
Enhorabuena por haber encontrado a una chica con la que compartir tantísimas cosas.
Gracias por organizar talleres en los que se leen signos de puntuación, por ir a Canadá y leer libros raros, por hacer dibujos que Josefina pueda colorear y por enseñar español a una señora a la que se le olvidan las cosas.
Gracias, en resumen, por infundarnos a los demás tantas ganas de vivir aunque sea sin darte cuenta.
Y perdona por haber tardado tanto en dedicarte este mensaje.
