El cambio.
De repente, la vida se me vuelve naranja. El paquete que envío, un jersey por estrenar, la nueva compañía de mi móvil, el autobús que me ha traído a casa, la cubierta del libro que leo, un colgante, la zanahoria que mastico mientras escribo, los calcetines que llevo puestos. Me siento rara y no sé muy bien qué hacer al respecto. Pero me consuela mucho pensar que, después de todo, se trata de un color alegre.

Mayo 3rd, 2007 at 0:57
Curiosidad. Conoces a una persona. Le dices “a mí me gusta el verde”. Ella contesta “a mí el naranja”.
Siete años después, a tí te gusta el naranja, a ella el verde y tú ya no tienes sólo camisetas negras.
Mayo 3rd, 2007 at 0:57
Bueno, pues he aquí otro dato curioso en respuesta al tuyo: de pequeña, mi color favorito siempre fue el verde… Ahora no lo tendría tan claro. :-)