Braille para sordos, de José María Mijangos (2006)

Braille para sordos.
José María Mijangos.
2006. Martínez Roca. 303 páginas.
Novela.
Sinopsis:
Entre los años 1930 y 1960 la novela popular se erigió en el exponente principal de la cultura del ocio en España, y fue equiparable e, incluso, superior a los mítificados pulps norteamericanos. ¿Qué nombres, qué personas, qué vidas se escondían tras los seudónimos y las obras de gente como Marcial Lafuente Estefanía, José Mallorquí o Corín Tellado? Esta obra sarcástica, divertida, conmovedora y magistralmente escrita deslumbra por la capacidad del autor para la caricatura. Una novela escrita de motu propio sobre la vida de los escritores por encargo.
Me rindo. Me había propuesto terminarlo costase lo que costase. Lo he tenido dos meses encima de la mesita de noche, y todos los días leía un poquito… pero nada, soy incapaz. La semana pasada, antes de irme de viaje, estaba totalmente dispuesta a hacer un último esfuerzo y acabarlo, pero no he logrado ir más allá de la página 200.
¿Por qué? Me resulta extremadamente desagradable. Tanto la mujer de uno como la del otro son los seres humanos más egoístas y más malajes de la Tierra. Todos los bares a los que van son sucios, cutres, llenos de borrachos, y de vomiteras, con camareros intentándoles dar comida caducada y garrafón. Los dos protagonistas, tontos del bote. La gente de la que se rodean (Tony, el gitano, el editor), despreciables. Todo el que puede engaña, se aprovecha del de al lado, si alguien se cae se ríen, lo insultan, lo apalean. Veo demasiados clichés, demasiados tópicos por todos lados, violencia, mala leche, decadencia, hasta un punto que me parece excesivo, cansino y sobre todo gratuito.
¿A dónde me está llevando todo esto? Seguramente a que las novelas de Edel lo metan en un buen lío por alguna estratagema de los otros dos. Francamente, ha llegado un punto en que el argumento ha perdido todo mi interés.
Siento ser TAN dura, pero siempre soy sincera con las críticas de todos los libros que leo. Me alegro de que a los demás les haya gustado y siento ser la nota discordante. Me gusta cómo está escrito el libro, reconozco que el estilo está muy cuidado, y cuando enganchaba algunas páginas seguidas un poco menos desagradables, me las bebía. En fin, no sé, a lo mejor es que me ha pillado en una etapa demasiado susceptible…
En cualquier caso: se trata de un libro de BookCrossing, y por suerte no todo el mundo opina como yo. Podéis leer más críticas al respecto aquí.
