Cuentos mínimos. La bitácora de Idgie W. Mcgregor.

Lo bueno, si breve… dos veces breve.

Entradas publicadas en Julio de 2007


Publicado el Miércoles 18 de Julio de 2007

Decepción.

Tercer y último cuento de julio en Libro de Notas.

Decepción

Que no me aceptan en el equipo de baloncesto, dicen, porque soy un árbol.

No acabo de comprenderlo. Tengo buena puntería, siempre juego limpio, soy el que corre más rápido y el que salta más alto.

¿Qué tiene de malo si, además, doy unas cerezas riquísimas?

Publicado el Martes 17 de Julio de 2007

Solo.

Segundo cuento de julio en Libro de Notas.

Solo

Me abandoné en la gasolinera, cuando andaba distraído comprando un helado. Al principio creí que se trataba de una broma, pero lo cierto es que no tengo la más mínima intención de volver a por mí. Me pregunto cómo reaccionaré cuando lo comprenda, y mientras tanto sigo aquí, sentado, disfrutando del sol y de mi helado.

Publicado el Lunes 16 de Julio de 2007

Juntos.

Primer cuento de julio en Libro de Notas.

Juntos

Toman café como si acabaran de conocerse. Intercambian memorias y cumplidos. Ella se prueba un vestido atrevido. Él le regala algo totalmente superfluo. Compran todo aquello que no se pueden permitir. Pasean de la mano. Espían en los probadores. Comparten un helado. Hacen el amor en el lavabo de señoras y luego entran en el cine.

Justo antes de cerrar, devuelven todas las extravagancias que han comprado y se van a casa con las manos vacías y la cabeza llena de recuerdos.

De noche, fingen que no son más que un matrimonio aburrido. Él con su periódico, ella con su libro. Buenas noches, cariño. Buenas noches. Clic. A oscuras, ambos cuentan en silencio las horas que faltan para volver a encontrarse en una cafetería cualquiera de algún centro comercial.

Publicado el Viernes 13 de Julio de 2007

Algunas cosas sobre mí.

Tal y como prometí, recojo el testigo de Oyros y me dispongo a contestar el primer meme que me encasquetan (aunque parezca mentira) en mis dos años y medio de blog:

  • Quiero ganarme la vida como escritora y guionista. Y ya que estoy, vivir algún día en un sitio desde cuya ventana se vea el mar. Me lo imagino todo muy blanco y con mucha luz. Algo me dice que la estampa no es demasiado original, y que seguro que la he sacado de alguna película, pero no me importa.
  • No podría dejar de escribir aunque quisiera. Cuando no lo hago durante una temporada, por el motivo que sea, una de dos: siento que voy a explotar o me sumo en la depresión más profunda. Acaba de cruzárseme por la cabeza que más de uno podría definir su relación con el sexo de la misma manera… pero ahí ya no voy a entrar.
  • Mis altibajos anímico-sentimentales condicionan muchísimo mi trabajo como escritora, lo cual no está del todo mal cuando estoy en un ‘alto’, pero no es nada bueno cuando me pilla en el ‘bajo’. Aún así es algo que voy aprendiendo a controlar poquito a poco.
  • Suelo tener bastante autoestima y confianza en mí misma. Pero también me vienen bajones de vez en cuando en los que pienso que todo lo que hago no es lo suficientemente bueno, no sirve para nada, ni va a llegar a ningún sitio. Puaj.
  • Me gusta ficcionalizarlo todo. Lo bueno, lo malo y lo regular. Así me enfrento mejor a las cosas. No creo que eso signifique que soy ni más ni menos peliculera que cualquier otra persona, pero sí que yo convierto ese proceso en algo muy consciente.
  • Bebo poco, y nunca por costumbre. Y no fumo. Odio la idea de ser adicta a nada. Ni siquiera a cosas más tontas como la Coca-Cola, o yo qué sé, el buscaminas. También odio tener muletillas cuando hablo, y si se me pega alguna la persigo hasta la muerte. Acabo de acordarme, además, de que me da muchísimo coraje la gente que cuando habla se refiere a sí misma en tercera persona, como Julio César. Pero eso ya lo he dicho más de una vez, creo.
  • Lo anterior ya da una pista para lo que voy a decir ahora: soy extremadamente obsesiva y perfeccionista para casi todo, pero hace mucho que aprendí a no exigir lo mismo a los demás. Incluso a esconder mis manías en la mayoría de los casos para no parecer un bicho raro, sin que eso me haga reconcomerme por dentro. No, retiro lo del bicho raro, que me da francamente igual. Si lo escondo es porque creo que las manías extremas incomodan a la gente, y eso es algo que no me gusta.
  • Odio la palabra ‘masa’, o la palabra ‘corderos’ que, curiosamente, el que la usa siempre lo hace para referise a los demás (de manera que nunca se incluye). Creo que hay que ser muchísimo más valiente para ser capaz de aceptar que a lo mejor no somos tan “especiales” como nos queremos creer, que todos estamos en el mismo grupo. Preocuparse sólo por lo que uno quiere y espera de la vida, independientemente de que el resto quiera/espere más o menos que tú. Y a pesar de todo, hacer muchas cosas y ser muy feliz. :)
  • El hecho de que hasta ahora lleve ocho cosas tal y como dictaba el meme original, no ha sido más que una coincidencia. Desde el principio tenía pensado escribir tantas o tan pocas como me diera la gana. Hay demasiadas situaciones en la vida en las que la coexistencia civilizada obliga al cumplimiento de normas impuestas, así que me niego a hacer lo mismo cuando las reglas no tienen mayor razón de ser que la de existir porque sí. Además, le tengo especial antipatía a las normas que se meten en el terreno de la escritura. Deformación profesional, qué le voy a hacer.

Y no, no le paso el testigo a nadie porque, entre otras cosas, los “blogueros” a los que tengo más cercanos ya han sido convocados. Hum, quizá a alguna de mis cocineras…

Publicado el Martes 10 de Julio de 2007

Post tonto del año.

A ver si este verano, por fin…

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Publicado el Domingo 8 de Julio de 2007

Correspondencia.

Reordenando mi habitación, acabo de encontrarme una carta antigua de la que no recordaba nada y que dice lo siguiente:

Sevilla 23-12-93

¡Hola María José!

Soy Cristina, Mª Jesús me dio tu dirección para que te escribiera.

Ella te hablaría del club que hemos formado y todo eso.

No sé si te ha hablado de mí, pero por si acaso te hablaré yo:

“Me llamo Cristina, tengo 12 años y estoy en 7º de EGB. Mi cumpleaños es el 5-2 y mi santo es el 24 de julio.”

Ahora que ya me conoces un poco aunque yo a ti no te conozco te empezaré a contar cosas. Me gusta la música muchísimo ¿y a ti? ¿Qué te vas a pedir por Reyes? ¿Has escapado bien del colegio?

No sé si te contó Mª Jesús el lío que armamos en la playa con un chico que me gustaba, si no es así dile que te lo cuente.

Esta carta no es muy larga: pero si me contestas te prometo que la próxima será más larga.

CARIÑOSAMENTE,

CRISTINA

PD: Te deseo unas Navidades muy felices en compañía de los tuyos.

ADIÓS Mª JOSÉ

Nunca contesté a esa carta. No sé si por despiste, por desinterés o por simple flojera.

Pero resulta que la semana pasada me dejé la piel en un email para el que estaba bastante segura de que no obtendría respuesta alguna. Así ha sido.

Supongo que todo vuelve, ¿no?