Publicado el Viernes 13 de Julio de 2007
Algunas cosas sobre mí.
Tal y como prometí, recojo el testigo de Oyros y me dispongo a contestar el primer meme que me encasquetan (aunque parezca mentira) en mis dos años y medio de blog:
- Quiero ganarme la vida como escritora y guionista. Y ya que estoy, vivir algún día en un sitio desde cuya ventana se vea el mar. Me lo imagino todo muy blanco y con mucha luz. Algo me dice que la estampa no es demasiado original, y que seguro que la he sacado de alguna película, pero no me importa.
- No podría dejar de escribir aunque quisiera. Cuando no lo hago durante una temporada, por el motivo que sea, una de dos: siento que voy a explotar o me sumo en la depresión más profunda. Acaba de cruzárseme por la cabeza que más de uno podría definir su relación con el sexo de la misma manera… pero ahí ya no voy a entrar.
- Mis altibajos anímico-sentimentales condicionan muchísimo mi trabajo como escritora, lo cual no está del todo mal cuando estoy en un ‘alto’, pero no es nada bueno cuando me pilla en el ‘bajo’. Aún así es algo que voy aprendiendo a controlar poquito a poco.
- Suelo tener bastante autoestima y confianza en mí misma. Pero también me vienen bajones de vez en cuando en los que pienso que todo lo que hago no es lo suficientemente bueno, no sirve para nada, ni va a llegar a ningún sitio. Puaj.
- Me gusta ficcionalizarlo todo. Lo bueno, lo malo y lo regular. Así me enfrento mejor a las cosas. No creo que eso signifique que soy ni más ni menos peliculera que cualquier otra persona, pero sí que yo convierto ese proceso en algo muy consciente.
- Bebo poco, y nunca por costumbre. Y no fumo. Odio la idea de ser adicta a nada. Ni siquiera a cosas más tontas como la Coca-Cola, o yo qué sé, el buscaminas. También odio tener muletillas cuando hablo, y si se me pega alguna la persigo hasta la muerte. Acabo de acordarme, además, de que me da muchísimo coraje la gente que cuando habla se refiere a sí misma en tercera persona, como Julio César. Pero eso ya lo he dicho más de una vez, creo.
- Lo anterior ya da una pista para lo que voy a decir ahora: soy extremadamente obsesiva y perfeccionista para casi todo, pero hace mucho que aprendí a no exigir lo mismo a los demás. Incluso a esconder mis manías en la mayoría de los casos para no parecer un bicho raro, sin que eso me haga reconcomerme por dentro. No, retiro lo del bicho raro, que me da francamente igual. Si lo escondo es porque creo que las manías extremas incomodan a la gente, y eso es algo que no me gusta.
- Odio la palabra ‘masa’, o la palabra ‘corderos’ que, curiosamente, el que la usa siempre lo hace para referise a los demás (de manera que nunca se incluye). Creo que hay que ser muchísimo más valiente para ser capaz de aceptar que a lo mejor no somos tan “especiales” como nos queremos creer, que todos estamos en el mismo grupo. Preocuparse sólo por lo que uno quiere y espera de la vida, independientemente de que el resto quiera/espere más o menos que tú. Y a pesar de todo, hacer muchas cosas y ser muy feliz. :)
- El hecho de que hasta ahora lleve ocho cosas tal y como dictaba el meme original, no ha sido más que una coincidencia. Desde el principio tenía pensado escribir tantas o tan pocas como me diera la gana. Hay demasiadas situaciones en la vida en las que la coexistencia civilizada obliga al cumplimiento de normas impuestas, así que me niego a hacer lo mismo cuando las reglas no tienen mayor razón de ser que la de existir porque sí. Además, le tengo especial antipatía a las normas que se meten en el terreno de la escritura. Deformación profesional, qué le voy a hacer.
Y no, no le paso el testigo a nadie porque, entre otras cosas, los “blogueros” a los que tengo más cercanos ya han sido convocados. Hum, quizá a alguna de mis cocineras…
