Algunas cosas sobre mí.
Tal y como prometí, recojo el testigo de Oyros y me dispongo a contestar el primer meme que me encasquetan (aunque parezca mentira) en mis dos años y medio de blog:
- Quiero ganarme la vida como escritora y guionista. Y ya que estoy, vivir algún día en un sitio desde cuya ventana se vea el mar. Me lo imagino todo muy blanco y con mucha luz. Algo me dice que la estampa no es demasiado original, y que seguro que la he sacado de alguna película, pero no me importa.
- No podría dejar de escribir aunque quisiera. Cuando no lo hago durante una temporada, por el motivo que sea, una de dos: siento que voy a explotar o me sumo en la depresión más profunda. Acaba de cruzárseme por la cabeza que más de uno podría definir su relación con el sexo de la misma manera… pero ahí ya no voy a entrar.
- Mis altibajos anímico-sentimentales condicionan muchísimo mi trabajo como escritora, lo cual no está del todo mal cuando estoy en un ‘alto’, pero no es nada bueno cuando me pilla en el ‘bajo’. Aún así es algo que voy aprendiendo a controlar poquito a poco.
- Suelo tener bastante autoestima y confianza en mí misma. Pero también me vienen bajones de vez en cuando en los que pienso que todo lo que hago no es lo suficientemente bueno, no sirve para nada, ni va a llegar a ningún sitio. Puaj.
- Me gusta ficcionalizarlo todo. Lo bueno, lo malo y lo regular. Así me enfrento mejor a las cosas. No creo que eso signifique que soy ni más ni menos peliculera que cualquier otra persona, pero sí que yo convierto ese proceso en algo muy consciente.
- Bebo poco, y nunca por costumbre. Y no fumo. Odio la idea de ser adicta a nada. Ni siquiera a cosas más tontas como la Coca-Cola, o yo qué sé, el buscaminas. También odio tener muletillas cuando hablo, y si se me pega alguna la persigo hasta la muerte. Acabo de acordarme, además, de que me da muchísimo coraje la gente que cuando habla se refiere a sí misma en tercera persona, como Julio César. Pero eso ya lo he dicho más de una vez, creo.
- Lo anterior ya da una pista para lo que voy a decir ahora: soy extremadamente obsesiva y perfeccionista para casi todo, pero hace mucho que aprendí a no exigir lo mismo a los demás. Incluso a esconder mis manías en la mayoría de los casos para no parecer un bicho raro, sin que eso me haga reconcomerme por dentro. No, retiro lo del bicho raro, que me da francamente igual. Si lo escondo es porque creo que las manías extremas incomodan a la gente, y eso es algo que no me gusta.
- Odio la palabra ‘masa’, o la palabra ‘corderos’ que, curiosamente, el que la usa siempre lo hace para referise a los demás (de manera que nunca se incluye). Creo que hay que ser muchísimo más valiente para ser capaz de aceptar que a lo mejor no somos tan “especiales” como nos queremos creer, que todos estamos en el mismo grupo. Preocuparse sólo por lo que uno quiere y espera de la vida, independientemente de que el resto quiera/espere más o menos que tú. Y a pesar de todo, hacer muchas cosas y ser muy feliz. :)
- El hecho de que hasta ahora lleve ocho cosas tal y como dictaba el meme original, no ha sido más que una coincidencia. Desde el principio tenía pensado escribir tantas o tan pocas como me diera la gana. Hay demasiadas situaciones en la vida en las que la coexistencia civilizada obliga al cumplimiento de normas impuestas, así que me niego a hacer lo mismo cuando las reglas no tienen mayor razón de ser que la de existir porque sí. Además, le tengo especial antipatía a las normas que se meten en el terreno de la escritura. Deformación profesional, qué le voy a hacer.
Y no, no le paso el testigo a nadie porque, entre otras cosas, los “blogueros” a los que tengo más cercanos ya han sido convocados. Hum, quizá a alguna de mis cocineras…

Julio 13th, 2007 at 15:49
Ahora ya sé un poquito más sobre tí :)
Sobre escribir durante altibajos anímicos, hay gente que dice que cuando estás en los extremos es cuando mejores historias te salen. En mi caso no es verdad. Cuando he estado muy bajo y he escrito he escondido el resultado. (casi) NADIE ha leído una de esas cosas. No me gusta exponerme tanto. Será que tengo síndrome de tortuga.
Cuando estoy alto… la verdad es que no me lanzo a escribir como un poseso (querrás decir poseído. Pos eso). Sólo escribo cuando me lo pide algo dentro. Cuando la idea que atraviesa el universo impacta en mi cerebro y desencadena la inspiración un rato. No puedo obligar al universo a que eso ocurra. Los resultados no son auténticos.
Lo de las drogas por costumbre, hace tiempo que aprendí que se está mucho mejor sin ellas. Sin ninguna externa, quiero decir.
En cuanto a quién se lo pasas, miedo me da lo que pueda decir la Safo… :P
Julio 13th, 2007 at 17:28
Hala, yo soy de ciencias puras: puedo escribir como acto de coger un bolígrafo e hilvanar palabras con cierta coherencia, pero no escribir con algún valor literario. Así que supongo que a todo lo leído tanto en el meme de Oyros como en el tuyo no puedo decir nada… Lo mío es verborrea y brota de forma natural, esté como esté xD
En cuanto a los memes en sí, los odio, todos. El antiguo blog jamás se hizo eco de ninguno, aunque quede feo hacer caso omiso de invitaciones.
Julio 13th, 2007 at 17:46
Menos mal que no te invité, Carbo, quizá hubiese recibido alguna colleja…
Julio 13th, 2007 at 17:49
No te preocupes, Oyros. Que Carbo sólo da collejas verbales. Luego es mucho más inofensiva de lo que parece…
Julio 25th, 2007 at 19:35
Algunas de las cosas que dices (tu capacidad de ficcionar, el perfeccionismo, tu capacidad de trabajo, que estoy seguro que tienes en grandes cantidades) van a hacer que algún día puedas trabajar de lo que te gusta hacer.
Convencido :)
Agosto 20th, 2007 at 21:54
Flai.
Sin novedades y sin dejar de sorprenderme.
Agosto 20th, 2007 at 23:09
¡Anda! ¡Mi padre!
Y en un post en el que se mencionaba la palabra “sexo”… Menos mal que no iba conmigo.