Publicado el Miércoles 22 de Agosto de 2007
Escribir.
En un SMS que, debido a su longitud, he tardado cuatro días en recibir, C. me escribe lo siguiente:
El físico Leo Szilard anunció una vez a su amigo, Hans Bethe, que estaba pensando en escribir un diario: “No me propongo publicarlo. Me limitaré a registrar los hechos para que Dios se informe.” “¿Tú crees que Dios no conoce los hechos”, preguntó Bethe. “Sí”, dijo Szilard, “Él conoce los hechos, pero no conoce esta versión de los hechos”.
Taming the atom, de Hans Christian von Baeyer.
Seguido, por supuesto, de un filosófico, profundo y preciso: “¿A que mola?”
He aquí mi respuesta: mucho. Me encanta la idea de que cada uno escribamos versiones de historias que están ahí, a la vista de todo el mundo. Al fin y al cabo, de eso va todo este rollo de la escritura, ¿no?

