DÃa del blog.
Aprovecho para poner palabras a algo que me ronda en la cabeza últimamente: es cierto que me encanta el mundo del blog como oportunidad para leer y conocer a personas con las que de otra manera no me habrÃa cruzado nunca. Creo que podrÃa englobar todos los blogs que leo (cada vez son más) en tres grupos que no se excluyen necesariamente: gente que me hace pensar, que cuenta buenas historias (divertidas, entretenidas, o sencillamente bien escritas), y blogs en los que me enseñan cosas que no sé.
Ahora bien, cada vez más tengo la sensación de que un blog es un escaparate de una tienda en la que, en el fondo, no vas a llegar a entrar nunca. Si te gusta, pasas más veces por delante, o le dices a la gente cómo llegar allÃ, pero poco más.
A veces me entran ganas de llamar a una de esas puertas y ponerme a charlar con alguien a quien no conozco de nada. Porque me parece interesante, ingenioso, divertido. En fin, por lo que sea; me apetece sin más. No hablo de un simple comentario, que no deja de estar sometido a un post o tema concreto, sino a conocer a esa persona, y a hablar de cualquier cosa.
De algún modo siento que aquÃ, como en la realidad, también existen unas reglas de comportamiento no escritas. También hay una burbuja personal que se respeta tácitamente, un hielo que tarda en romperse del todo. Ponemos mucho de nosotros mismos en nuestros escaparates, hay quien los llama “sus casas”. Nos encantan que nos visiten, y, sin embargo, a menudo cuando entramos sólo encontramos los muebles, no a la persona que hay detrás. Colarte en determinados blogs para dar una opinión más allá del polÃticamente correcto “hola, pasaba por aquÃ, me gusta tu página” parece casi una intromisión. Como si hubiera que seguir unos pasos de aproximación previos. Vaya, como quien tiene por norma no hablar con desconocidos, o no irse a la cama nunca en la primera cita.
Algo me dice, sin embargo, que todo esto no es más que una cuestión de contextos. Ligar con una chica en la barra de un bar está bien. Si en un autobús invitas a alguien a tomar café eres raro, estás desesperado, como una chota, o eres un manÃaco sexual. De la misma manera, el Messenger, o cualquier chat de IRC fomentan el intercambio, la confidencia, intimar en apenas media hora con alguien que no conocÃas de nada. Pero el blog, aun con sus comentarios abiertos, y sus emails de contactos, son lugares estáticos. Santuarios que no profanamos por apatÃa, pereza o, en el peor de los casos, por timidez.
Me pregunto: ¿Es lo que queremos? ¿No hacemos esto, precisamente, porque buscamos compartir un trocito de nosotros con los demás? Y sobre todo: ¿Tiene sentido algo de lo que he dicho?
(PD: Por favor, no me pasen de largo por este post…)

Septiembre 1st, 2007 at 9:29
A mà me pasa algo parecido: a menudo encuentro gente que me parece interesante, o que me da “buenas vibraciones”, pero siento como si hubiera una especie de pared de cristal que me cuesta atravesar. Pero creo que es una limitación mÃa, por dos motivos: porque también me pasa en el mundo real, y porque conozco gente que sà que la atraviesa. Por ejemplo, hace tiempo que le debo un email a cierto melón, pero cuando me pongo delante de la hoja (o casilla) en blanco, no sé cómo empezar, qué escribir. O cuántas veces, desde aquella vez que te pedà el teléfono, he pensado en llamarte, pero nunca se me ocurre un plan que proponer. Incluso me ha pasado con dos chicos que conozco del trabajo, con los que he salido en grupo en otras ocasiones y con los que tenÃa un posible plan esta semana, pero al final… Una patata cocida, que soy.
Si de verdad el lÃmite es la definición de “blog”, entonces se me ocurre que deberÃamos hacer algo al respecto, intentar crear otro tipo de espacio más interactivo. No sé, de entrada se me ocurre convocar quedadas por chat o algo asÃ. Pero, como ya he dicho antes, no tengo ninguna experiencia en estos temas. Eso sÃ, ofrezco mi cabeza patatil para intentar llegar a una solución.
Septiembre 1st, 2007 at 10:33
Yo decidà crear una cuenta de correo en Gmail única y exclusivamente para poder charlar con los lectores que, tras visitar mi blog, hubieran recibido esas buenas vibraciones de las que habla Yhebra. Pero supongo que como dice la señorita Idgie, existe una burbuja personal a la que da miedo acceder. Es cuestión de romper el hielo (y la burbuja). Personalmente, gracias a los blogs he podido entablar relación (vÃa e-mail o messenger) con buenas e interesantes personas como Galahan (galahan.blogspot.com) o la mismÃsima autora de este blog.
Moraleja: lanzaos a conocer a aquellos “blogueros” que os inspiran confianza. Es gratis e inocuo.
Septiembre 1st, 2007 at 10:54
Totalmente. Hay bastante gente a la que he acabado conociendo o a la que me he dado cuenta de que ya conocÃa. Pero tienes razón… ¡¡¡hay que quedar!!
Septiembre 1st, 2007 at 10:57
[…] he leído en Cuentos mínimos. Pa eso, me dirán, se inventaron los Beers & Blogs. Pero cuando he ído no me entero de nada. […]
Septiembre 1st, 2007 at 12:20
Bien, a dÃa de hoy puedo decir que las “normas del mundo real” las he aplicado casi al cien por cien en el “planeta blog”. Llevo dos años con un blog y comentando en blogs ajenos. He conocido a dos personas a través del blog, pero ha sido un poquito circunstancial, no algo realmente buscado (por cierto, experiencias bonitas en ambos casos).
Me parece que en el fondo somos aquà como somos ahà fuera. Los más extrovertidos también tienen menos miedo de cruzar el muro, y los introvertidos, o sencillamente no demasiado sociables, sólo lo hacemos cuando parece que ha pasado un largo tiempo de prueba.
El blog es algo “estático”, como tú dices. Realmente hay una voz que habla y cuenta. Otros comentan, pero son notas a pie de página. Son la vida del blog, es cierto, muy importantes, pero al final… son notas a pie de página, hablan “después” de que el dueño de la página haya hablado. Por eso uno se siente en casa ajena. Dicho esto, yo me siento muy cómoda en este extraño planeta…
Septiembre 1st, 2007 at 12:30
Si lo pienso un poquito, como mi blog no es anónimo para nada también me ha servido mucho para hablar “de otra forma” con la gente que conozco. Es decir, mucha de la gente cercana a mà también sigue el blog y gracias a eso tengo “monólogos” y otro tipo de conversaciones con esta gente. Igualmente, también sigo los blogs de amigos y amigas y me entero de otras cosas que a veces no suelen salir en nuestras conversaciones. Funciona como un complemento.
Septiembre 2nd, 2007 at 1:06
Juas, mis amigos no me leen porque saben que yo lo largo todo delante de un café, asà que para qué tomarse la molestia de leerme. Y como soy una siesa de cuidado, menos sociable que ojú, aunque me agencié una cuenta ex-profeso para el blog por si alguien querÃa decirme algo, jamás me planteé que nadie fuera a usarla… Soy asocial y contemplo el blog como algo unidireccional, de mà hacia el que lee.
Sin embargo, confieso que pagarÃa por saber qué buscan en mi blog aquellos que vuelven, porque el mÃo es personal y no entiendo qué puede resultar interesante, allÃ, a alguien que ni siquiera sepa quién soy.
Septiembre 2nd, 2007 at 14:02
Me parece interesante la analogÃa con el escaparate de una tienda… Traspasar el umbral no estan complicado pero, a veces, nos resulta más cómodo guardar una distancia prudencial… Nos supone menos esfuerzo que el que se requiere para conocer a alguien.
En mi caso, no llevo demasiado tiempo con el blog… y, la verdad, no he estado muy por la labor de traspasar barreras, más allá de lo “normal”. Pero siempre hay alguien que se cuela aunque tengas la puerta cerrada… y siempre resulta una experiencia interesante…
Septiembre 2nd, 2007 at 17:12
Ciertamente cuando creas un blog la intención es poner pedacitos de tÃ, de tus ideas e inquietudes, pero al mismo tiempo no mostramos del todo lo que somos. Aunque lo que puedes llegar a escribir también depende de la gente que te lee, si sólo son tus amigos con los que tienes más confianza o si lo hace más gente.
Traspasar esa barrera de la que hablas con ‘el desconicido’ a veces cuesta, pero como todo en la vida es cuestión de tiempo y de ganas de dejarse conocer. Y muchas veces también depende del momento.
Septiembre 2nd, 2007 at 17:19
Huy, qué alegrÃa ver tantos comentarios en un post como este. Es difÃcil explicarlo, pero me hacÃa falta algo asÃ. Empiezo contestando por partes:
Yhebra: De acuerdo con que nuestra manera de comportarnos aquà no deja de ser reflejo de nuestra personalidad real. Pero también creo que mucha gente no tiene escrúpulos en saltarse todo eso en otros contextos del mundo online, de ahà que lo que más me intriga de todo es ser capaz de identificar el tipo de comunicación que se desarrolla a través de los blogs y, sobre todo, que nos preguntemos si es eso lo que buscamos.
Hum, lo que has dicho de las quedadas por chat, por ejemplo, me ha sonado muy interesante, pero me da miedo la forma de plantearlo: si lo convoca un autor desde un blog determinado parecerÃa como si él fuera la “estrella” principal de la charla. Como los chats con famosos que organizan los periódicos online. Si quieres conocerme, ven tal dÃa a tal hora a tal canal. PodrÃan presentarse varias personas, y al final no serÃa el contacto “personal” del que hablo, ni tampoco algo espontáneo. Ni… en fin, que es complicado, pero podrÃa pensarse.
Mangamoncio: De acuerdo con usted, hay que lanzarse, pero ¿hasta dónde? ¿hay lÃmites pactados por el contexto?
Olga: Antes que nada, gracias por el enlace, me encanta que este debate se continúe por más sitios. Introduce el factor del blog como complemento a algo más, lo cual tiene sentido. Pero démosle la vuelta: ¿cuáles son los complementos del blog? (Lo sé, lo sé, menuda estoy liando)
Gata: Como le decÃa a Yhebra, nuestro comportamiento aquà es un reflejo de nuestro yo real, hasta ahà de acuerdo. Pero es que aquà se dan situaciones que van mucho más allá, y que no creo que tengan referentes en otros ámbitos. Siguiendo el ejemplo del autobús que puse arriba, no suele pasarte que te cruzas con un desconocido por la calle y de repente te cuenta qué le ha parecido la última pelÃcula que vio. Y fÃjese que no me hacen falta siquiera entrar en los blogs personales. Si coincidiese con ese desconocido cara a cara y en cinco minutos me hablara de tres temas que me apasionan… ¿no me apetecerÃa tomarme ese café con él?
Carbo: Ayer lo hablamos. Para ti el blog es estático y unidireccional. Responde a mis preguntas perfectamente con una claridad pasmosa, aunque no estoy segura de que todo el mundo que está metido en esto tenga las cosas tan claras. Que sepa igual que tú qué es lo que quiere, lo que busca y lo que no.
Izel: Dejando a un lado las reservas obvias por prudencia o desconfianza (al fin y al cabo no sabémos quién está detras de cada sitio), menciona usted dos puntos clave: el esfuerzo que supone tomarse la molestia de conocer a alguien, cosa que hasta en la vida real cada vez nos cuesta más, y el concepto de lo “normal”. ¿Está definido ya lo que es normal y lo que no en la comunicación por medio del blog, o nos limitamos a extrapolar lÃmites de otras situaciones? Me da la sensación de que todo esto es aún demasiado reciente, y que aún quedan por definir muchas cosas…
Septiembre 2nd, 2007 at 17:26
Ups, se me ha pasado Arrakis porque estábamos escribiendo a la vez. Totalmente de acuerdo: esto es sólo un pedazo de nosotros, tanto (o tan poco) como estemos dispuestos a mostrar en cada caso. De ahà que personalmente me intrigue tanto a veces el llegar a descubrir “qué hay detrás”. Por supuesto, no hablo de cotilleos, ni siquiera de entrar en la vida personal de alguien, sino de compartir ciertas cosas, de aportar o dejarte aportar por los demás gracias a las posibilidades que nos brindan todas estas tecnologÃas.
Y otra cuestión clave planteada: ¿cuántos blogueros tienen la intención de “dejarse conocer”, y cuántos se conforman con su pequeña vitrina de desahogo, y a otra cosa?
Septiembre 2nd, 2007 at 19:42
Desde el primer dÃa que entre en este mundillo varias preguntas que me rondan la cabecita. Por un lado, cuál es la cara de la persona que hay al otro lado de las lÃneas cuando éstas me resultan interesantes. No poder ponerle una cara a una ‘voz’ me resulta un poco extraño. De hecho, me sirven incluso los autorretratos soutparqueros. Esta curiosidad me ha llevado a ‘perder’ horas utilizando google. Nunca he encontrado nada realmente útil.
La segunda gran pregunta es, si me encontrara con uno de vosotros un dÃa por la calle, ¿qué os dirÃa? De alguna forma serÃa extraño ¿por dónde empezar para conocer a alguien a quien ya conoces?
Ahora, pensándolo, también me planteo una tercera cuestión. Imaginemos que visitamos una gran ciudad en la que sabemos que vive una de esas voces virtuales. ¿SerÃa ‘conveniente’ o ‘correcto’ decirle que pensamos ir y que si quiere quedar?
No sé. De alguna forma el cristal que separa lo mostrado de los espectadores está ahà aunque no queramos y, si queremos entrar en la tienda, hay que llamar a la puerta y entrar. Creo que nada mejor que el correo para esto, como primer contacto. Los demás pasos, si deben darse, ya vendrán por sà solos…
Septiembre 2nd, 2007 at 21:13
Respondiendo, que es gerundio, señorita Idgie: el dónde -la equis que marca el lugar- del lanzamiento (o del acercamiento) lo suelen marcar el contexto y sus lÃmites implÃcitos. Hay que saber observar y ser prudente. Por ejemplo, si uno visita un blog donde su autor no da ningún dato personal, ni e-mail de contacto ni nada de nada, raro es que su meta, la de ese rinconcito de la Red sea relacionarse con otros habitantes del mundo virtual. Aún asÃ, y a pesar de todo eso, si uno está muy interesado en probar suerte con ese bloguero al que tanto admira o cuya sabidurÃa le hace crecer interiormente dÃa tras dÃa, puede tirarse de cabeza a la piscina y ver qué pasa. Lo peor que podrÃa ocurrir es que la otra persona decida no entrar al trapo o, más adelante, no continuar con la relación iniciada. Si tenemos en cuenta que, como dice Oyros no somos más que “voces” sin rostro, no serÃa demasiado traumático. ¿O sÃ?
Septiembre 2nd, 2007 at 22:02
Hum… no, para mÃ, definitivamente, no son voces sin rostro lo que hay detrás de los blogs. Es más que probable que si visitara las ciudades de algunos de ustedes tratara de verles con un café de por medio (otra cosa es que se dejen).
De acuerdo en lo de ir con tacto. De acuerdo en lo de hacerlo poquito a poco y con sentido común (aunque en realidad, a través del blog nos metemos en la vida de alguien de forma abrupta).
Lo que me llama la atención es los que se exponen tantÃsimo públicamente y luego, sin darse cuenta, tienen sus puertas cerradas a cal y canto. De forma inconsciente, por supuesto, pero asà es.
Septiembre 3rd, 2007 at 9:34
A todo esto, yo me dejo…
Septiembre 3rd, 2007 at 18:12
Coincido con el asunto de los contextos, en ciertos lados la cosa va de maravillas y el ridiculo no lo es, pero me asusta mucho mas cuando todo se mecaniza a tal punto de escuchar decir a algunas personas que estan listos para enamorarse un 14 de febrero o el dia de la primavera. A desestructurarse y conversar nomas de las maneras que salgan, que no incomoden…
Si no escribiera nada quizas nunca hubiera sabido de la existencia de muchisimas personas que hacen de este mundo un lugar mas habitable.
Salud.
Septiembre 3rd, 2007 at 18:46
Pues no sé que decirte, chica. Creo que incluso en esta forma de contacto, de creación de lazos y redes más o menos amplias uno acaba condenado a una cierta rutina. O tal vez sea la pereza del calor, yo que sé, pero no me cabe la menor duda que la cara que colgamos en el blog es demasiado buena para ser cierta. Demasiado tiernos, demasiado majos, demasiado comprensivos y tolerantes, demasiado cultos… locuaces, chispeantes, reflexivos, muy, pero que muy comunicativos.
El que no haya sufrido un silencio incómodo en una quedada bloguera que levante la mano.
Septiembre 3rd, 2007 at 19:42
Hola!
También quiero aportar mi granito :
1- Siempre buscamos al otro, hasta el fondo, porque presentimos que en ese encuentro está el secreto de la vida.
2- Nos mostramos y nos buscamos en distintos planos, o en distintas frecuencias de onda.
3- No siempre es necesario ni conveniente pasar de una frecuencia a otra. Lo más probable es que nos encontremos con una sorpresa.
4- Si leo un libro de un/a autor/a que me gusta, dirÃa que lo/la conozco. No necesito verlo/la personalmente.
5- En este nuevo medio se muestra (nos mostramos) mucha gente. Y creo que asà nos conocemos y por lo tanto nos enriquecemos. Antes, no era posible.
Septiembre 3rd, 2007 at 21:32
Creo que te equivocas, Fanshawe. Soy tan culto, locuaz, chispeante, reflexivo y majo como me muestro en mi blog. Ah, y modestÃsimo.
Por cierto, como dice Oyros, señorita Idgie, yo también me dejo. FaltarÃa más.
Septiembre 4th, 2007 at 0:21
xD Yo en mi blog no soy simpática, que lo tengo para desahogarme xD Me estoy dando cuenta de que soy la anti-bloguera por excelencia…
The_passenger, discrepo en que por leer un libro conoces a un autor. Si lees a algunos de ciencia ficción y deduces que se dan a la droga, aciertas a veces, pero de ahà a conocerlos va un mundo.
Septiembre 4th, 2007 at 1:00
Hola Carbo!
Lo que intenté decir es que conocemos a las personas en distintas dimensiones. Y que si nos cambiamos de dimensión probablemente nos encontremos con alguien diferente de aquel que habÃamos imaginado. ¿Cuál de las dos imágenes es la verdadera?
Y además que es una maravilla que nosotros, tal vez a miles de kilómetros de distancia, estemos intercambiando opiniones como si estuviéramos a la vuelta de la esquina.
Te mando un beso.
Septiembre 4th, 2007 at 1:45
Como dice Cortázar: “Un encuentro casual es lo menos casual en la vida”.
Y quién sabe cómo he llegado a esta isla, si recordaré el camino para volver…
Tal vez esto que leo es lo que estaba buscando, tal vez no. Tal vez sólo fue un vaso de agua en el camino o quizás se convierta en fuente…
Me gustan tus cuentos mÃnimos, las reflexiones… Hoy me hiciste sonreir.
Un abrazo…
Septiembre 4th, 2007 at 15:31
Carboanion es la elegida de la que habla la profecÃa. Ella será la que traiga el equilibrio al universo bloguero.
Bueno, voy a cambiarme de dimensión y ahora vuelvo.
Septiembre 4th, 2007 at 18:15
¡Jajajajajajaja!
Septiembre 4th, 2007 at 18:30
Yo creo que en este caso es igual que en el mundo, digamos, real. Es cuestión de personas, no todas son realmente francas o sinceras cuando hablan con los demás, asà que si tienen un blog puede pasar lo mismo.
Y no sólo eso, no nos mostramos igual con unas personas o con otras, es cuestión de quÃmica o de conexión. Hay personas con las que tratamos que nos hacen sentir más relajados a la hora de ser nosotros mismos y con ello no me refiero a los amigos.
Asà que a pesar de conocerse en la red, evidentemente el contacto cara a cara conlleva una nueva rotura del hielo, pero bastante más fácil que si la conoces por primera vez.
Yo, al menos, he conocido gente magnÃfica de esta manera y desde luego pienso seguir haciéndolo.
Septiembre 5th, 2007 at 6:33
hacemos esto, precisamente, porque buscamos compartir un trocito de nosotros con los demás … Tú lo has dicho.
Septiembre 9th, 2007 at 2:21
Me he quedado a la mitad de los comentarios, por eso confÃo no repetir un tema ya expuesto. Soy novato en esta bitácora (que casualmente acabo de conocer) aunque llevo un blog en otra página desde hace un año, de forma que, si bien conozco el trasfondo del fenómeno “blog”, se me escapan las sutilezas derivadas de los diferentes microuniversos. Me refiero a que una bitácora en Blogger o en blogspot cumple, en muchos casos, una función diferente que, por ejemplo, en Netlog o incluso en Adultfrienfinder, por poner un ejemplo extremo.
Al grano, si bien estoy de acuerdo con la teorÃa de que en los blog dejamos parte de nuestra personalidad, de nosotros mismos y de nuestro personalÃsimo mundo, también estoy convencido de que solamente volcamos en el blog los aspectos que queremos, aquellos que nos importa destacar y de la forma en que queremos destacarles. Nunca admitiremos en nuestros mensajes esos aspectos desagradables de nuestra vida que de forma habitual ocultamos a los demás, a menos, claro está, que lo hagamos con la intención de provocar una reacción determinada y aún asà no dejarÃa de ser una manipulación de la información sobre nosotros mismos.
En el contacto directo y real, por otra parte, desplegamos inconscientemente todo un complejo sistema de señales y de información adicional a lo que decimos (gestos, tics, inflexiones de voz, indumentaria, etc…) que dicen más de nosotros mismos y de nuestra personalidad que el contenido de lo que hablamos.
Es, por ejemplo, una de las razones por las que podrÃas no querer invitar a ese desconocido del autobús a tomarte un café, incluso tras oÃrle hablar de tres apasionantes temas en los que coincides plenamente. ¿no crees?
Internet, en ese sentido, esta cojo (y manco, y ciego, y mudo, y sordo…)
Septiembre 17th, 2007 at 17:56
depende un poco del tipo de blog que tenga cada uno, pero siempre es posible ver parte de la personalidad de quien lo escribe.
Mi caso por ejemplo (y con esto n opretendo publicitarme, sólo que sirva de aclaración) pudiera ser un blog un tanto frÃo en apariencia por limitarme a comentar pelÃculas, pero el hecho de comentar las que a mi me gustan y explicar los motivos, ya sirve un poco para conocerme. Me gusta recibir mensajes y me gusta dejar comentarios en los blogs que leo (lo único que lamento es no tener más tiempo para ello) y contribuir a crear una comunidad de amigos incluso aunque no podamos conocernos fÃsicamente (y a mi me gusta conocer a la gente, eh?)
Obviamente, si se trata de un blog más personal, el acercamiento será más fácil. Porque en definitiva, los blogs son una herramienta más para comunicarse (tu simil del escaparate es muy bueno, porque además demuestra el absurdo de no querer traspasarlo). De ahà que no vea sentido a bloquear un blog y que sólo puedan acceder invitados.
Octubre 4th, 2007 at 19:41
Antes que nada disculparme pq no tengo tiempo a leer todas las opiniones, en otro momento lo haré con calma.
Sólo querÃa decir, que yo entré en esto de la mano de un amigo, y a través de sus links y de los links de sus links (eso que dicen que los amigos de mis amigos son mis amigos no?) pues eso, que poco a poco, me he creado una ruta que hago, cada vez que el tiempo me lo permite, a lo largo de varios (demasiados ya, me temo) blogs de gente que no se conoce entre sÃ, y que yo no conozco.
Y a lo que querÃa llegar, cada vez que un blog me gusta, o me inspira cualquier tipo de comentario, lo hago, y se lo hago saber al creador, e incluso, que es lo importante de este comentario, he hecho buenos amigos en poco tiempo, otros son simplemente blogs preferidos de los que solo conozco eso a lo que tu llamas escaparate, pero merece la pena entrar en esas tiendas cuyos escaparates nos gustan, aunque sólo sea para echar un vistazo, luego igual no nos venden nada, o a lo mejor tampoco queremos comprar…
Y HASTA ME HE ENCONTRADO UN GEMELO!!!! jejeje.
Octubre 7th, 2007 at 23:44
[…] Este artículo de Cuentos mínimos le puso palabras a lo que pienso desde hace tiempo. Os repito dos párrafos: … cada vez más tengo la sensación de que un blog es un escaparate de una tienda en la que, en el fondo, no vas a llegar a entrar nunca. Si te gusta, pasas más veces por delante, o le dices a la gente cómo llegar allí, pero poco más. […]
Noviembre 30th, 2007 at 11:46
Pasaba por aqui y seguro que me quedaré algun tiempo. Lo que dices tiene sentido, o por lo menos, a mi me llega.
Son bonitos tus cuentos y es bonito tu blog.
Yo simplemente soy una bicicleta y un escritor que va contando lo que ve
Leeremos tus cuentos con calma ya que creemos que la vida en un gran cuento.