Cuentos mínimos. La bitácora de Idgie W. Mcgregor.

Lo bueno, si breve… dos veces breve.

Entradas publicadas en Abril de 2008


Publicado el Viernes 18 de Abril de 2008

Como niños

Tercer cuento de abril en Libro de Notas.

Como niños

Después de una intensa persecución a pie de casi media hora, el policía alcanzó al ladrón, le dio un ligero empujón en el hombro y, antes de darse media vuelta, le dijo: ‘tú la llevas’.

El ladrón se pasaría el resto de su vida sorprendido, recordando cómo en aquel momento se deshizo rápidamente del cuantioso botín, contó hasta diez, y salió corriendo detrás.

Publicado el Jueves 17 de Abril de 2008

Mejor

Segundo cuento de abril en Libro de Notas.

Mejor

Siempre he querido ser como mi amigo Paco. Bueno, no es que me conformase solamente con ser como él: quería ser Paco, pero un poquito mejor. Terminé la misma carrera con notas más altas, entré a trabajar en la misma compañía y logré el ascenso que le estaba destinado. Luego pasé una etapa preocupándome por mantenerme algo más guapo y bastante más delgado. Por fin llegó el momento que tanto había esperado. Me aprendí de memoria los cumpleaños de toda la familia, los nombres de todos sus gatos, y me enamoré como un chiquillo de Paula, su mujer.

Esta tarde he venido a visitarlo para matarlo con un taladro eléctrico y después he metido su cuerpo en el congelador. Ahora estoy tumbado tranquilamente sobre la cama, deseando que llegue Paula de una vez.

Ya veréis lo contenta que se va a poner.

Publicado el Miércoles 16 de Abril de 2008

Concentrados

Primer cuento de abril en Libro de Notas.

Concentrados

Él le robó los pendientes mientras ella se hacía con su cartera. Anillos, relojes, pulseras, gemelos. Todo cambiaba de manos sin la más ligera sospecha por parte de su legítimo dueño, demasiado ocupado en desvalijar al contrario. Foulard de seda, corbata, broche, tirantes. Jamás de los jamases habían logrado llegar tan lejos.

Una ráfaga de aire los hizo volver en sí algunos minutos después, ruborizados, al caer en la cuenta de que estaban completamente desnudos.

Publicado el Martes 8 de Abril de 2008

Paseo

Camina siempre algunos pasos por detrás de ella, para asegurarse de que no se pierda. De vez en cuando la chica se vuelve a mirarla, y entonces se aproxima a algún árbol, orina un poco o hace como que olisquea aquí o allí. No quiere que sospeche nada.

Después de un par de minutos, la chica enciende el único cigarrillo que se permite cada noche y empieza a relajarse por primera vez en todo el día. Trabaja demasiado. La perrita se toma su tiempo, para que ella fume tranquila. Y cuando ve que ha terminado se detiene, procura llamar su atención y la va guiando, despacito, de vuelta a casa.

Publicado el Viernes 4 de Abril de 2008

Ascensor

Marcan el décimo piso. Se desajusta la corbata. Se besan. Un vecino calvo entra en el quinto. Se ajusta la corbata. Esperan a que salga, disimulan.

Marcan el bajo. Se desajusta la corbata. La acaricia por debajo de la blusa. Se detienen en el tercero a recoger a una señora gorda. Se ajusta la corbata. Carraspean, hablan del tiempo.

Vuelven a subir al décimo. Definitivamente, se quita la corbata. Se buscan, se abrazan, se muerden, se derraman. Esta vez no entra nadie. Se separan sudorosos, se despiden.

La corbata se la queda ella, de recuerdo. En el fondo siempre ha sido una sentimental.