Publicado el Miércoles 26 de Noviembre de 2008
Idgie W. Mcgregor
Voy a rescatar un cuentito antiguo que algunos de vosotros conocéis, pero que con los cambios (mínimos) que hago de vez en cuando en el blog se me quedó fuera tontamente. Se trata, nada más y nada menos, del relato en donde nació ese entrañable personaje que ha sido (y todavía es) mi alter ego por estos mundos virtuales. Para mí siempre será una viejecita excéntrica y adorable, pero tengo mucha curiosidad por saber cómo os la imagináis vosotros. :)
Dinero
El hijo del archimillonario fabricante de alfombras Mohammed Abdul Haj-Saleh no quería dejar la casa en la que se había criado para ir a estudiar a un país extranjero, tal y como estaba planeado. Piedra por piedra, casa por casa, y habitante por habitante del condado de Berkshire fueron trasladados al sur de Siria, muy cerca de Damasco. La única persona que no se dejó engatusar por el dinero de Abdul fue la señorita Idgie W. McGregor, a quien las comidas exóticas, según sus propias palabras, no sentaban nada bien.
(Brighton, marzo de 2004)
