Se trata de un concurso de cocina, en el que se dan cita los mejores chefs de la ciudad. Sin embargo, el asunto es delicado porque, ustedes se harán cargo, los ingredientes no son fáciles de conseguir. A partir de ahora podría construir una historia amable con la dosis justa de humor negro, que les arrancase una sonrisa a medias y les dejase una sensación no del todo desagradable: los abuelos ofreciéndose voluntarios, las tías solteras dando un paso al frente henchidas de orgullo, incluso los hijos más valientes de las familias numerosas que no llegan a final de mes, con montones de aplausos de fondo. Pero la realidad rara vez es tan amable, el humor negro es una invención de la literatura, y hay sonrisas que no deben asomarse siquiera a nuestros labios. En casos como este lo único que importa es ganar a cualquier precio. Los cocineros hostigan a sus parientes y vecinos, desaparecen personas en los barrios más pobres, empujan a los niños aterrados a los calderos y, sobre todo, sufren lo indecible las víctimas de determinadas recetas de diseño, a quienes ni siquiera sacrifican, y cuya carne se sirve cruda a unos jueces más exigentes cada año.

One Response to “Canibalismo”

  1. Gabriel Francisco Barrios Fedriani Says:

    Genial cambio de ritmo. Completo giro en el aire. Y el apoteosis.