Cuentos mínimos. La bitácora de Idgie W. Mcgregor.

Lo bueno, si breve… dos veces breve.

Entradas de la categoría ‘Anécdotas, recuerdos’


Publicado el Martes 4 de Septiembre de 2007

Backstage.

Por favor, léanme este (humilde) cuento.

La frustración de un pintor

El gran artista Nicolai Petrovski se echó a llorar como un niño al comprobar que el cuadro que acababa de pintar era una falsificación. Y bastante torpe, por cierto. Hasta un ciego se daría cuenta de que aquello no era un auténtico Petrovski.

Es posible que no sea gran cosa (vaya, a mí me gusta), pero el caso es que con él recibí un accésit pequeñito hace unos meses del que estoy más que orgullosa. A lo que voy: el relato es lo que es. Déjenme contar… 48 palabras con título incluidoy  sin demasiadas pretensiones, que en su día garabateé en un post-it de la oficina. ¿Hay algo que les llame la atención? ¿Que les eche especialmente para atrás? ¿Algún detalle que pudiese cambiarse para mejorar radicalmente la calidad? ¿Que me habría podido costar el Nobel de Literatura?

Por lo visto, al jurado sí que se lo pareció. Días antes de la publicación del fallo oficial, recibí una llamada secreta con un consejo: cambie usted la expresión “llorar como un niño”. Que es una frase hecha, que está muy vista. Ponga un “con desconsuelo”, o un “desconsoladamente”. El jurado tendrá en cuenta su gesto.

Me vinieron a la cabeza bastantes réplicas. Sí, en mis cuentos hay muchas frases hechas que uso adrede, entre otras cosas, por su calidad de frases hechas (obvio). Siempre intento ser lo más concisa y sencilla posible. Me gustan las expresiones simples. Trato de huir de las palabras rimbombantes (”desconsuelo… puaj”). Y si hay algo que puedo odiar como pocas cosas es meter una palabra que sea casi más larga ella sola que el resto del cuento (”desconsoladamente”… puaj, puaj).

En fin, que no soy ninguna heroína. Lo cambié, por supuesto, que al fin y al cabo pagaban ellos. Y ni esto es una denuncia, ni les guardo rencor, ni me lo tomo con otra cosa que no sea con sentido del humor. Pero ¿soy la única que piensa que todo esto resultó bastante… tonto?

Publicado el Jueves 31 de Mayo de 2007

Un encuentro.

He entrado hoy a media mañana en una librería a la que voy a menudo. Cinco minutos después de mí llegó un señor árabe bajito, orondo y con bigote, rodeado por tres hombres árabes más altos, más delgados y más jóvenes, pero con bigote también.

El señor se sentó en una escalera a modo de taburete improvisado, y empezó a chapurrear lo que quería medio en inglés medio en español. Sus asistentes seguían al librero tienda arriba, tienda abajo, e iban apilando todo lo que éste les tendía sin mirar siquiera el precio. Cada uno salió de allí cargando una caja sobre su hombro que debía pesar un quintal. Se alojaban en el hotel Alfonso XIII, uno de los más lujosos de sevilla. Creo que se ha gastado unos 700 euros en libros en apenas unos veinte minutos. No quiso el cambio.

Ni que decir tiene que no me cupo la menor duda: se trataba del mismísmo archimillonario fabricante de alfombras Mohammed Abdul Haj-Saleh en persona. Lo que no tengo tan claro es si él sabía quién era yo y qué papel he jugado en su vida…

Publicado el Miércoles 16 de Mayo de 2007

Instantáneas.

Antes de que nadie lo pregunte: no, no he hecho fotos estos días. ¿Qué? ¿Cómo? ¿Estás loca? ¿…? Son algunas de las respuestas de sorpresa que he obtenido hasta ahora… pero es la primera vez que lo hago en un viaje, y ha sido una decisión muy consciente. Llevaba, tan sólo, un bolígrafo y una libretita. Y me he vuelto cargada de cuentos.

Dejadme que os cuente, sin embargo, aquellos que no he escrito.

- El de la tienda de la “doctora de marionetas”, a la que le puedes llevar tus muñecos para que te los arregle.

- El del jardín de los enanos, con sus caras arrugadas, sus verrugas y sus jorobas  (eran esculturas de piedra, claro).

- El de los peces dentro de un tanque de agua, todos inmóviles y con la mirada fija en la misma dirección: un lago enorme entre montañas apenas a diez metros de distancia.

- El de un grupo de hombres en una plaza, enfrascados a todas horas en el movimiento de las piezas de madera de un ajedrez gigante.

- El de los relojes de cuco con mil y una figuras maravillosas que bailaban y se movían al marcar las horas.

- El de una enorme biblioteca universitaria a oscuras en mitad de la noche.

No, no soy de las que piensan que una imagen vale SIEMPRE más que mil palabras.

Publicado el Martes 8 de Mayo de 2007

Otra anécdota de autobús.

Hay una chica delante de mí, bastante guapa, con un tipazo y escote generoso. Al subir, saca un bonobús hecho polvo del bolsillo que es evidente que no va a funcionar en la máquina. De esos que has dejado dentro del pantalón cuando éste estaba dentro de la lavadora. Se lo muestra al conductor apresurándose a iniciar la explicación que ha debido contar varias veces ya a lo largo de esta semana, y sin embargo…

CONDUCTOR:
Tú subiste antes para venir hasta aquí, ¿verdad?

CHICA:
¿Cómo te acuerdas?

CONDUCTOR:
Nunca olvido un bonobús.

Cómo me gusta tener cuarenta ideas en la cabeza para escribir entradas y encontrarme con cosas como esta.

Publicado el Sábado 5 de Mayo de 2007

Glamour.

Últimamente me han venido a la cabeza algunas de las cosas que he hecho en mi vida plenamente consciente de lo bien que iban a sonar después, cuando tuviera a alguien a quien contárselas.

Naturalmente, me refiero a experiencias que en el momento en que las estás viviendo, tampoco son para tanto. Que exigen esfuerzo, que a veces son hasta incómodas. O que no te aportan una satisfación “inmediata” directamente proporcional a lo que cuestan.

Como cuando nos hicimos siete horas de coche para cruzar la frontera de Méjico, y por el camino nos paró un policía en la autopista (con sus gafas de poli norteamericano, su uniforme y su coche) y nos dijo aquello de “jovencitas, ¿hace falta que les diga a qué velocidad iban?”.

O cuando me pegué dieciséis horas de avión en menos de dos días sólo para cenar una noche en Milán con Fanswhave (a ver, matizo: me habría hecho el doble para cenar con él… pero no nos desviemos del tema).

O cuando estuvimos en la Feria de Abril con una (famosa) actriz porno.

Lo reconozco: soy peliculera. Pero… ¿quién no?

Publicado el Martes 20 de Febrero de 2007

Auster y el azar.

Ayer por la tarde paseaba por la sección de libros de El Corte Inglés. En un estante, estaban expuestos juntos los dos libros que acaba de publicar Anagrama: ‘Viaje por el Scriptorium’ y el ‘Homenaje a Paul Auster’ que, creo, dan de regalo al comprar el primero.

En ese momento pensé: “Jo, me los podría regalar alguien”.

Llegué a casa dos horas después. Los dos libros estaban esperándome encima de mi mesa.

Lo juro.

Publicado el Martes 23 de Enero de 2007

Año nuevo, vida nueva (así, de repente).

A partir de mañana cobraré por “escribir en un blog (corporativo) y caer bien a la gente”, palabras textuales de mis futuros jefes. ¿A que mola un trabajo que se puede resumir así? :P

Publicado el Martes 16 de Enero de 2007

In fraganti.

Me dolía una muela en la que hace un año me practicaron una endodoncia. He ido al cuarto de baño, no había enjuagues bucales de ningún tipo. Me he lavado los dientes a conciencia, como cada noche. Seguía doliendo.

Mi padre se ha levantado a por un vaso de agua. Me ha pillado delante del mueble bar, empinando una botella de ron añejo con la gradación de alcohol más alta que he podido encontrar. A palo seco.

Menos mal que nos conocemos desde hace tiempo… cualquier otra persona en su lugar habría sacado conclusiones erróneas. Y cualquier otra, en el mío, habría dado que hablar.

Publicado el Miércoles 10 de Enero de 2007

En toda situación de crisis.

- El alarmista (tres segundos después del petardazo): Eso ha sido una bomba.
- El histérico: Quiero salir, quiero salir. Vamos a moriiiiiir!
- El escéptico: Si realmente hubiera pasado algo grave, ya nos habrían avisado. Yo no me muevo de aquí.
- El sabidillo: Sí, mira, ahora lo que van a hacer es llevarnos allí hasta que llegue la policía científica y luego…
- El aprovechao: ¿Mantas para los niños? ¿Dónde? (coge tu otra, para el maletero)
- El impulsivo: Allí ha tosido alguien, vamos a ver qué pasa.
- El optimista: Podría ser peor… podría llover, y nosotros aquí sin paraguas.
- El amargao: Vaya mierrrrrda vacaciones. No viajo más.
- El despistao: ¿Que ha pasado quéeee?
- El batallitas: Claro que yo ya pasé por algo parecido aquella vez que pusieron el aviso en mi pueblo tres calles más pa’llá de mi peluquero. No veas.
- El exagerao (al teléfono): Todavía me retumba el ruido de la explosión en el oído. Yo diría que han sido por lo menos dos toneladas de explosivo.
- El videoaficionado: Un poquito más a la izquierda. Ahí, que se vea bien el humo. Sonríe, mujer.
- El arrepentío: Por qué no le diría a mi vecina Paqui que la quiero, cuando tuve ocasión.
- El carajote: ¿No podría haber pasado media horita más tarde, que yo hubiese podido coger el avión?
- El místico: Estoy seguro de que esto es una señal…
- El carajote II (que también tiene algo de místico): Si aquél día no hubieses perdido la zapatilla izquierda, hoy no estaríamos aquí.
- El gafe: ¿Por qué siempre me tiene que tocar a mí?
- El frívolo: ¿Saldremos por la tele? Y yo con estos pelos.
- El guiri: Das eniguán espic inglis jiar?
- El optimista II: Menudo baño calentito me voy a dar luego en el hotel, cuando lleguemos…
- El de la conciencia intranquila: Esto me pasa por no dejarle propina al taxista.
- El despistao II (varias horas después): ¿Que ha pasado quéeee?
- El neurótico: ¿Habré apagado el termo antes de salir?
- El medio sordo: ¿Qué ha dicho? ¿Qué ha dicho?
- El fotógrafo cutre: Deja de llamar que me gastas la batería y esto no se ve todos los días.
- El resignao: Bueno, otro año será.
- El que le gusta echar la culpa a los demás: Sigo diciendo que pasar el fin de año con mi tía abuela Francisca era lo mejor, pero como tú no querías…
- El religioso: Si salgo de ésta le pongo seis velas a Santa Guadalupe.
- La observadora tranquila: Esto… ¿alguien tiene papel y boli?

ETA coloca un coche bomba en el aparcamiento de la Terminal 4 de Barajas, que explota el día 30 de diciembre de 2006 a eso de las 9 de la mañana. Allí estaba yo, medio dormida, y esperando para embarcar en un avión para Lisboa. Tengo la SUERTE, junto a algunos miles de personas, de poder contarlo e incluso bromear acerca de lo que viví. Aún así, mi más sincero pésame a las víctimas. Estas cosas no tendrían que suceder NUNCA.

Publicado el Domingo 24 de Diciembre de 2006

Belén humano.

En la guardería de mi primo Carlos, que aún no ha cumplido los dos años. Él hacía de angelito. A unos metros de distancia, una cesta llena de pan y otra con galletas a modo de ofrendas. En plena representación, y sin molestar, abandonaba su puesto, se acercaba sigiloso a la cesta del pan y cogía un trocito. Luego, sin que nadie tuviera que decirle nada, se volvía tranquilamente a su sitio a mordisquearlo despacito. Como si no hubiera pasado nada. Cuando se le acababa, iba a por más y punto.

FELIZ NAVIDAD A TODOS.
A ser felices y a hacer felices a los que tenéis cerca, que al fin y al cabo eso es de las pocas cosas que importan de verdad.
;)