Cuentos mínimos. La bitácora de Idgie W. Mcgregor.

Lo bueno, si breve… dos veces breve.

Entradas de la categoría ‘Personal’


Publicado el Viernes 26 de Octubre de 2007

27

Y es Alberto el que me envía mi primer regalito de cumpleaños, que dice así:

La señorita Idgie W. Mcgregor pensó muy fuerte su deseo y luego sopló las velas con los ojos cerrados.

Por increible que parezca, al abrir los ojos se había convertido en María José Barrios y tenía un bolígrafo y un cuaderno en la mano. Desde el papel, Idgie miraba a Mariajo interrogante, esperando el siguiente movimiento.

¿No es para quererlo? :)

Publicado el Martes 4 de Septiembre de 2007

Gracias.

A todos los que se han tomado la molestia de contestar a la entrada anterior. Sé que no deja de ser un post como cualquier otro… pero lo escribí en unas circunstancias personales especiales, y quizá por eso me ha causado más alegría de lo normal.

Lo dicho: gracias a todos.

:)

Publicado el Viernes 13 de Julio de 2007

Algunas cosas sobre mí.

Tal y como prometí, recojo el testigo de Oyros y me dispongo a contestar el primer meme que me encasquetan (aunque parezca mentira) en mis dos años y medio de blog:

  • Quiero ganarme la vida como escritora y guionista. Y ya que estoy, vivir algún día en un sitio desde cuya ventana se vea el mar. Me lo imagino todo muy blanco y con mucha luz. Algo me dice que la estampa no es demasiado original, y que seguro que la he sacado de alguna película, pero no me importa.
  • No podría dejar de escribir aunque quisiera. Cuando no lo hago durante una temporada, por el motivo que sea, una de dos: siento que voy a explotar o me sumo en la depresión más profunda. Acaba de cruzárseme por la cabeza que más de uno podría definir su relación con el sexo de la misma manera… pero ahí ya no voy a entrar.
  • Mis altibajos anímico-sentimentales condicionan muchísimo mi trabajo como escritora, lo cual no está del todo mal cuando estoy en un ‘alto’, pero no es nada bueno cuando me pilla en el ‘bajo’. Aún así es algo que voy aprendiendo a controlar poquito a poco.
  • Suelo tener bastante autoestima y confianza en mí misma. Pero también me vienen bajones de vez en cuando en los que pienso que todo lo que hago no es lo suficientemente bueno, no sirve para nada, ni va a llegar a ningún sitio. Puaj.
  • Me gusta ficcionalizarlo todo. Lo bueno, lo malo y lo regular. Así me enfrento mejor a las cosas. No creo que eso signifique que soy ni más ni menos peliculera que cualquier otra persona, pero sí que yo convierto ese proceso en algo muy consciente.
  • Bebo poco, y nunca por costumbre. Y no fumo. Odio la idea de ser adicta a nada. Ni siquiera a cosas más tontas como la Coca-Cola, o yo qué sé, el buscaminas. También odio tener muletillas cuando hablo, y si se me pega alguna la persigo hasta la muerte. Acabo de acordarme, además, de que me da muchísimo coraje la gente que cuando habla se refiere a sí misma en tercera persona, como Julio César. Pero eso ya lo he dicho más de una vez, creo.
  • Lo anterior ya da una pista para lo que voy a decir ahora: soy extremadamente obsesiva y perfeccionista para casi todo, pero hace mucho que aprendí a no exigir lo mismo a los demás. Incluso a esconder mis manías en la mayoría de los casos para no parecer un bicho raro, sin que eso me haga reconcomerme por dentro. No, retiro lo del bicho raro, que me da francamente igual. Si lo escondo es porque creo que las manías extremas incomodan a la gente, y eso es algo que no me gusta.
  • Odio la palabra ‘masa’, o la palabra ‘corderos’ que, curiosamente, el que la usa siempre lo hace para referise a los demás (de manera que nunca se incluye). Creo que hay que ser muchísimo más valiente para ser capaz de aceptar que a lo mejor no somos tan “especiales” como nos queremos creer, que todos estamos en el mismo grupo. Preocuparse sólo por lo que uno quiere y espera de la vida, independientemente de que el resto quiera/espere más o menos que tú. Y a pesar de todo, hacer muchas cosas y ser muy feliz. :)
  • El hecho de que hasta ahora lleve ocho cosas tal y como dictaba el meme original, no ha sido más que una coincidencia. Desde el principio tenía pensado escribir tantas o tan pocas como me diera la gana. Hay demasiadas situaciones en la vida en las que la coexistencia civilizada obliga al cumplimiento de normas impuestas, así que me niego a hacer lo mismo cuando las reglas no tienen mayor razón de ser que la de existir porque sí. Además, le tengo especial antipatía a las normas que se meten en el terreno de la escritura. Deformación profesional, qué le voy a hacer.

Y no, no le paso el testigo a nadie porque, entre otras cosas, los “blogueros” a los que tengo más cercanos ya han sido convocados. Hum, quizá a alguna de mis cocineras…

Publicado el Domingo 8 de Julio de 2007

Correspondencia.

Reordenando mi habitación, acabo de encontrarme una carta antigua de la que no recordaba nada y que dice lo siguiente:

Sevilla 23-12-93

¡Hola María José!

Soy Cristina, Mª Jesús me dio tu dirección para que te escribiera.

Ella te hablaría del club que hemos formado y todo eso.

No sé si te ha hablado de mí, pero por si acaso te hablaré yo:

“Me llamo Cristina, tengo 12 años y estoy en 7º de EGB. Mi cumpleaños es el 5-2 y mi santo es el 24 de julio.”

Ahora que ya me conoces un poco aunque yo a ti no te conozco te empezaré a contar cosas. Me gusta la música muchísimo ¿y a ti? ¿Qué te vas a pedir por Reyes? ¿Has escapado bien del colegio?

No sé si te contó Mª Jesús el lío que armamos en la playa con un chico que me gustaba, si no es así dile que te lo cuente.

Esta carta no es muy larga: pero si me contestas te prometo que la próxima será más larga.

CARIÑOSAMENTE,

CRISTINA

PD: Te deseo unas Navidades muy felices en compañía de los tuyos.

ADIÓS Mª JOSÉ

Nunca contesté a esa carta. No sé si por despiste, por desinterés o por simple flojera.

Pero resulta que la semana pasada me dejé la piel en un email para el que estaba bastante segura de que no obtendría respuesta alguna. Así ha sido.

Supongo que todo vuelve, ¿no?

Publicado el Jueves 28 de Junio de 2007

La cara y la cruz.

Hace tiempo que mi alter-ego, Idgie W. McGregor, dejó de ser un simple personaje de ficción y cobró vida por sí mismo. Supongo que coincidirán conmigo en que se trata de una chica a la que le gusta observar la vida con una mirada amable, cordial, conciliadora. No es especialmente mística o espiritual, pero aún así disfruta escribiendo cosas que la hagan feliz con la única intención de arrancar una sonrisa (mínima) a los demás.

Todo eso está muy bien. Obviamente, Idgie es una parte de mí misma. Pero ojo, sólo una parte.

Hace un par de semanas, decidí que ya era hora de ser algo más. Aunque ustedes no lo crean, a veces también me apetece ser gamberra y políticamente incorrecta. No se apuren, Idgie seguirá por aquí igual de contenta que siempre, convirtiendo en cuentecito todo lo que pille de por medio.

Para mis ratos libres, sin embargo, me he buscado un segundo trabajo como cocinera. Vengan a visitarme si quieren, que les invitaré a un bocadillo, pero sepan que una vez traspasada esta frontera… ya no habrá marcha atrás.

Luego no digan que no se lo advertí.

Publicado el Viernes 11 de Mayo de 2007

El viaje romantico.

Adoptando un punto de vista practico, necesitamos lo siguiente:

  • Ganas 
  • Tiempo
  • Dinero
  • Pareja (o similar, claro)

Digamos que las ganas han estado ahi siempre.

Cuando tenia pareja y un monton de tiempo libre, apenas nos llegaba el dinero para pagar el alquiler a fin de mes.

Luego nuestro nivel economico mejoro bastante, pero a cambio de semanas de siete dias de trabajo, y de meses y meses sin descansar. 

Ahora, para una vez en la vida que tengo tiempo de sobra y algo de dinero ahorrado… me falta la pareja.

Pero no, no lo sientan por mi. Estoy en ese punto en que me puedo permitir bromear acerca de ello. Y ademas, para algo estan los amigos, no?

Besos desde Salzburgo.

:)

Publicado el Sábado 5 de Mayo de 2007

Glamour.

Últimamente me han venido a la cabeza algunas de las cosas que he hecho en mi vida plenamente consciente de lo bien que iban a sonar después, cuando tuviera a alguien a quien contárselas.

Naturalmente, me refiero a experiencias que en el momento en que las estás viviendo, tampoco son para tanto. Que exigen esfuerzo, que a veces son hasta incómodas. O que no te aportan una satisfación “inmediata” directamente proporcional a lo que cuestan.

Como cuando nos hicimos siete horas de coche para cruzar la frontera de Méjico, y por el camino nos paró un policía en la autopista (con sus gafas de poli norteamericano, su uniforme y su coche) y nos dijo aquello de “jovencitas, ¿hace falta que les diga a qué velocidad iban?”.

O cuando me pegué dieciséis horas de avión en menos de dos días sólo para cenar una noche en Milán con Fanswhave (a ver, matizo: me habría hecho el doble para cenar con él… pero no nos desviemos del tema).

O cuando estuvimos en la Feria de Abril con una (famosa) actriz porno.

Lo reconozco: soy peliculera. Pero… ¿quién no?

Publicado el Martes 23 de Enero de 2007

Año nuevo, vida nueva (así, de repente).

A partir de mañana cobraré por “escribir en un blog (corporativo) y caer bien a la gente”, palabras textuales de mis futuros jefes. ¿A que mola un trabajo que se puede resumir así? :P

Publicado el Martes 16 de Enero de 2007

In fraganti.

Me dolía una muela en la que hace un año me practicaron una endodoncia. He ido al cuarto de baño, no había enjuagues bucales de ningún tipo. Me he lavado los dientes a conciencia, como cada noche. Seguía doliendo.

Mi padre se ha levantado a por un vaso de agua. Me ha pillado delante del mueble bar, empinando una botella de ron añejo con la gradación de alcohol más alta que he podido encontrar. A palo seco.

Menos mal que nos conocemos desde hace tiempo… cualquier otra persona en su lugar habría sacado conclusiones erróneas. Y cualquier otra, en el mío, habría dado que hablar.

Publicado el Miércoles 10 de Enero de 2007

En toda situación de crisis.

- El alarmista (tres segundos después del petardazo): Eso ha sido una bomba.
- El histérico: Quiero salir, quiero salir. Vamos a moriiiiiir!
- El escéptico: Si realmente hubiera pasado algo grave, ya nos habrían avisado. Yo no me muevo de aquí.
- El sabidillo: Sí, mira, ahora lo que van a hacer es llevarnos allí hasta que llegue la policía científica y luego…
- El aprovechao: ¿Mantas para los niños? ¿Dónde? (coge tu otra, para el maletero)
- El impulsivo: Allí ha tosido alguien, vamos a ver qué pasa.
- El optimista: Podría ser peor… podría llover, y nosotros aquí sin paraguas.
- El amargao: Vaya mierrrrrda vacaciones. No viajo más.
- El despistao: ¿Que ha pasado quéeee?
- El batallitas: Claro que yo ya pasé por algo parecido aquella vez que pusieron el aviso en mi pueblo tres calles más pa’llá de mi peluquero. No veas.
- El exagerao (al teléfono): Todavía me retumba el ruido de la explosión en el oído. Yo diría que han sido por lo menos dos toneladas de explosivo.
- El videoaficionado: Un poquito más a la izquierda. Ahí, que se vea bien el humo. Sonríe, mujer.
- El arrepentío: Por qué no le diría a mi vecina Paqui que la quiero, cuando tuve ocasión.
- El carajote: ¿No podría haber pasado media horita más tarde, que yo hubiese podido coger el avión?
- El místico: Estoy seguro de que esto es una señal…
- El carajote II (que también tiene algo de místico): Si aquél día no hubieses perdido la zapatilla izquierda, hoy no estaríamos aquí.
- El gafe: ¿Por qué siempre me tiene que tocar a mí?
- El frívolo: ¿Saldremos por la tele? Y yo con estos pelos.
- El guiri: Das eniguán espic inglis jiar?
- El optimista II: Menudo baño calentito me voy a dar luego en el hotel, cuando lleguemos…
- El de la conciencia intranquila: Esto me pasa por no dejarle propina al taxista.
- El despistao II (varias horas después): ¿Que ha pasado quéeee?
- El neurótico: ¿Habré apagado el termo antes de salir?
- El medio sordo: ¿Qué ha dicho? ¿Qué ha dicho?
- El fotógrafo cutre: Deja de llamar que me gastas la batería y esto no se ve todos los días.
- El resignao: Bueno, otro año será.
- El que le gusta echar la culpa a los demás: Sigo diciendo que pasar el fin de año con mi tía abuela Francisca era lo mejor, pero como tú no querías…
- El religioso: Si salgo de ésta le pongo seis velas a Santa Guadalupe.
- La observadora tranquila: Esto… ¿alguien tiene papel y boli?

ETA coloca un coche bomba en el aparcamiento de la Terminal 4 de Barajas, que explota el día 30 de diciembre de 2006 a eso de las 9 de la mañana. Allí estaba yo, medio dormida, y esperando para embarcar en un avión para Lisboa. Tengo la SUERTE, junto a algunos miles de personas, de poder contarlo e incluso bromear acerca de lo que viví. Aún así, mi más sincero pésame a las víctimas. Estas cosas no tendrían que suceder NUNCA.