Tiene los ojos tristes de su madre, la nariz griega de su padre, el mentón altivo de su abuela materna y las orejas pequeñas de un primo lejano del que nunca llegó a fiarse demasiado. Lo guarda todo en un cajoncito del salón, porque le gusta tenerlo siempre a mano cuando vienen las visitas y que ellos mismos puedan comprobar el asombroso parecido.

June 15th, 2009 at 04:07
Esto es lo que yo llamo poder de síntesis para la creatividad. Te felicito!
June 18th, 2009 at 20:36
Un poco de humor negro nunca viene mal.
July 2nd, 2010 at 18:35
Para hacer juego: ¡Maravilloso!
July 24th, 2010 at 18:58
Siempre he pensado que las visitas de parientes lejanos son patéticas… Y ahora podré expresarles lo que siento con este increíble microcuento!