Como no quiere que se le olvide nada, ni lo bueno ni lo malo, apunta en un cuadernito todas las cosas que le gustan de ella, y en otro, las que no. Usa trazos pequeños, muy juntos y muy prietos. Dice que así tardará toda la vida en rellenar cualquiera de las dos libretas, y que, de todos modos, ojalá le queden aún muchas cosas por saber cuando llegue a la última página. Así se resume, más o menos, su idea de la felicidad.

One Response to “Balance”

  1. k Says:

    Hola… entro poco, pero tu blog me gusta mucho. Me ha gustado mucho este relato.