Sueña la Bruja del Este que es un ama de casa con los rulos siempre puestos y una receta estupenda de buñuelos de viento.

Sueña el Príncipe Azul que es un funcionario público detrás de una ventanilla que pone sellos de hasta tres colores distintos.

Sueña el Hada Madrina que es maestra de escuela en un pueblo pequeño y amante discreta de un hombre casado.

Sueña el Viejo Dragón, en su cueva, con la partida de dominó de los sábados a ritmo de chatos de vino y aceitunas sin hueso.

Cada mañana, todos despiertan con la triste conciencia de quien se sabe preso y sin salida en un mundo de fantasía.

3 Responses to “Canto a la realidad”

  1. Carboanion Says:

    El comentario absurdo del día: ¡el caso es no estar contento con lo que se tiene!

    La frase sobre el príncipe azul me ha recordado aquello de que llega una época en la que deja de soñarse con el príncipe azul para acomodarse a un primer ministro gris :S

    No sé de dónde saqué la idea de que ibas a publicar un cuento cada quince días, estoy empanada…

  2. Oyros Says:

    Pues sí, eso de ser principe azul debe ser un rollo. Todo el día salvando princesas, derrotando dragones, haciendo la maniobra de Heimlich a chicas con poca melanina, probando un zapato en los pies de las mujeres de medio reino en una época en la que la higiene personal no fuese, probablemente, una prioridad y siempre, siempre, siempre tienes que embadurnarte con ese potingue hecho de esencia de pitufo para que la gente, al verte, sepa exactamente quién eres.

    No me extraña que desee la rutina de un funcionario de vez en cuando.

  3. sobreunanube Says:

    Y el ama de casa sueña en que le salgan mejor sus buñuelos, el funcionario en cuarto color para sus sellos, la maestra en que su amante deje a la esposa y el viejo en poder volver a tomar chatos como antaño.

    Y nadie está contento con lo que tiene.

    Muy bonito.