Él le robó los pendientes mientras ella se hacía con su cartera. Anillos, relojes, pulseras, gemelos. Todo cambiaba de manos sin la más ligera sospecha por parte de su legítimo dueño, demasiado ocupado en desvalijar al contrario. Foulard de seda, corbata, broche, tirantes. Jamás de los jamases habían logrado llegar tan lejos.

Una ráfaga de aire los hizo volver en sí algunos minutos después, ruborizados, al caer en la cuenta de que estaban completamente desnudos.

5 Responses to “Concentrados”

  1. Oyros Says:

    Supongo que son gajes del oficio. ¿Saben por dónde se va al ascensor?

  2. larrey Says:

    más que concentrados debería ser desconcertados ¿no?

  3. GFrancisco Says:

    No uno, sino dos trabajos bien hechos, con tal afán que se olvidan de defender con el mejor ataque. Un pelotazo.

  4. la cueva de los locos Says:

    Estan hechos el uno para el otro, que aprovechen y queden a tomar unas copas

    me gusta la situación

    saludos

    JJ

  5. al Says:

    Desnudos, pero con cien años de perdón cada uno.