Llevaba una vida ejemplar, pero al cumplir los cincuenta se presentó en la comisaría y dijo: “Señor guardia, arrésteme, por favor. Sin preguntas.”

Durante los treinta años siguientes permaneció en silencio absoluto, en una celda pequeñita pero bien ventilada.

La noche de su octogésimo cumpleaños se levantó y llamó al carcelero. “Ya puede dejarme ir. Gracias por todo.”

Al día siguiente atracó cuatro bancos y un furgón blindado. Sabía que su corazón no aguantaría tantas emociones, pero murió contento. Joaquín Vélez siempre pagaba por adelantado.

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Nota: Este es un cuentito antiguo que estaba sin publicar por aquí. Obtuvo el primer premio en el III Certamen de Microrrelatos Carlos Casares del Liceo de Ourense (2005). Aprovecho el cambio del blog y me lo traigo.

3 Responses to “En paz”

  1. Carolina Says:

    Como siempre un placer volver a releer tus clasicos.
    Me siguue pareciendo uno de los mejores….
    xxx

  2. arrumacos Says:

    Yo también estoy en paz… Esta noche he descubierto a una gran escritora, gracias al blog La mala hierba, de Ana Lorenzo, al cual llegué, a su vez, gracias al blog de José Antonio Millán.

  3. Sekas Says:

    Genial cuento! Misterioso, hilarante! ¿Has pensado en hacer un corto del mismo?