Cuando no lo mira nadie, desaparece. Sabe que es así desde que tiene uso de razón, y por eso no le queda más remedio que llamar siempre la atención allá donde va, rodearse de mucha gente. Si no le hacen caso, aunque sea por un instante, o si se queda solo, se desvanece sin más. Sus ropas caen en un revoltijo desordenado, cualquier cosa que sostenía entre las manos se estrella contra el suelo. Ha intentado explicar lo que le sucede, pero nadie le cree. Está ahí cuando vuelves la cabeza, desnudo, con cara de estar aún más sorprendido y más incómodo que tú.

One Response to “Invisible”

  1. Oyros Says:

    Pobrecito, pero si no está, ¿cómo es que lo vuelven a ver?

    ¿Y no le valdría como solución tener una webcam apuntándose a sí mismo o un espejito en las gafas para no dejar de verse a sí mismo?

    De verdad, pobrecito.