Ambos jugadores poseen una capacidad asombrosa para calcular combinaciones y adivinar lo que hará el contrario con muchísima antelación. Las piezas ocupan aún su posición de salida, pero la partida ha comenzado hace rato. El maestro mira directamente a los ojos del alumno y lo ve con total claridad: mate en catorce movimientos, no hay nada que pueda hacer. Sin mediar una sola palabra, agarra a su rey y lo postra sobre el tablero ante su rival, aceptando su derrota con la dignidad de la que sólo son capaces los ancianos y los sabios.

5 Responses to “Mate”

  1. lunática Says:

    Otro genial! Me están encantado tus últimos cuentos! El maestro vencido por el alumno… Ley de vida, ¿no?
    Un besote!

  2. Oyros Says:

    A veces una mirada lo dice todo.

  3. jejo Says:

    Y en el próximo juego entre ambos, si es que existe, será el aprendiz que orgulloso y altivo aunque agradecido ( esta vez él con blancas ) dirá : Tablas.

    Saludos…

  4. Naranja Says:

    Saber perder es de sabios…

  5. Ning1 Says:

    Me encantó la idea y como la trasmististe, ¡felicidades!