Hay un hombre que no conozco sentado en el sofá de mi salón. Ahora que lo pienso mejor me parece que siempre ha estado allí, aunque yo no me haya dado cuenta hasta hace unos días, cuando llegué del trabajo. Pero no es un fantasma ni nada parecido, sino un hombre mayor, bajito y un poco calvo.

Ayer eché un vistazo a los álbumes familiares y vi que salía en las fotografías de todos nuestros cumpleaños. Entonces era un poco más joven y más delgado, y siempre estaba en el mismo sitio, quieto, sin hacer nada. A lo mejor por eso no lo vi antes, porque en casa éramos todos muy ruidosos. He intentado averiguar quién es, o qué quiere, y no hay manera de hacerle hablar.

Hoy, a la hora del almuerzo, pensé que tendría hambre y le llevé un plato de sopa recién hecha. Mientras él se la tomaba en silencio, me puse a pensar en lo sola y en lo triste que me siento yo a veces en este piso tan grande. Quizá esto lo cambie todo. Todavía se me hace un poco raro, pero creo que no me va a importar demasiado que se quede y me haga un poco de compañía.

9 Responses to “Soledad”

  1. Carboanion Says:

    Uys, la primera frase me ha recordado a aquel cuento del hombre que pegaba con un paraguas…

  2. Idgie W. McGregor Says:

    Pues sí que se parece, sí, y supongo que el cuento entero le debe mucho a aquél.

    Sin embargo, esa primera frase en concreto surgió en medio de una de esas conversaciones con C. que duran hasta las tantas de la mañana. Él dice que no, pero para mí el cuento es medio suyo…

  3. Olga Says:

    Qué bonito…

  4. Oyros Says:

    A veces encuentras a gente que te escucha en los lugares más insospechados :)

  5. gatina Says:

    Me gusta, me recuerda un texto que lei en alguna parte a cerca de un abuelo… no consigo recordar dónde lei aquello, pero se parecía mucho.

    Quizás todos tenemos a alguien sentado en el sofá del salón, solo, y no nos damos cuenta…

    Precioso.

  6. jejo Says:

    Muy Bueno !
    No quiero tener el destino del hombre del sofá … o sí …, en fin, ya veremos …

  7. Fernando Says:

    un cuento para pensar, en algún momento me parecio que necesitaba un poquito de fuerza al final, como mas mistica, pero la verdad es una gran realización! felicidades y saludos desde CR.
    Si puedes visitame en http://www.depalabra.co.nr

  8. Naranja Says:

    ¿Quién estaba más solo?¿el hombrecillo del sofá o la prota de la historia? Al final ambos se hicieron compañía…

  9. mega Says:

    Bonito microrrelato, Idgie. En realidad, me gustan bastantes, de entre los que he podido leer, pero éste de modo especial: aunque describe la soledad del título, es una historia esperanzada.

    A veces existen los finales felices.
    :-)