He entrado hoy a media mañana en una librería a la que voy a menudo. Cinco minutos después de mí llegó un señor árabe bajito, orondo y con bigote, rodeado por tres hombres árabes más altos, más delgados y más jóvenes, pero con bigote también.

El señor se sentó en una escalera a modo de taburete improvisado, y empezó a chapurrear lo que quería medio en inglés medio en español. Sus asistentes seguían al librero tienda arriba, tienda abajo, e iban apilando todo lo que éste les tendía sin mirar siquiera el precio. Cada uno salió de allí cargando una caja sobre su hombro que debía pesar un quintal. Se alojaban en el hotel Alfonso XIII, uno de los más lujosos de sevilla. Creo que se ha gastado unos 700 euros en libros en apenas unos veinte minutos. No quiso el cambio.

Ni que decir tiene que no me cupo la menor duda: se trataba del mismísmo archimillonario fabricante de alfombras Mohammed Abdul Haj-Saleh en persona. Lo que no tengo tan claro es si él sabía quién era yo y qué papel he jugado en su vida…

11 Responses to “Un encuentro”

  1. frantic Says:

    Lo soprendente es que no se haya intentado llevar toda la librería, ladrillo a ladrillo.

    Aunque eso puede dejarse para otro relato, ¿o no?

  2. Oyros Says:

    ¿Le hiciste una foto? ¿Se parece a su hijo? ¿Se llevó algún libro sobre ‘La campiña inglesa, su (húmedo) ambiente y cómo reproducirlo? ¿Le gusta la tarta de chocolate?

  3. Idgie W. McGregor Says:

    Frantic: me lo anoto para una segunda parte del cuento, que nunca he hecho ninguna. Pondría a Idgie al final, agarrando con timidez pero firmemente un libro de cuentitos de un par de euros que se niega en redondo a ceder al jeque por cuarenta veces su precio. :)

    Oyros: sólo se llevaba libros enormes sobre monumentos y arte andaluz. ¿Y si está planeando llevarse a Siria todo el sur de España (piedra a piedra) y ponerlo allí al ladito de Berkshire?

    Esto me ha dado que pensar…

  4. Oyros Says:

    Quizá estaría interesado en pasarse por ese barrio de Barcelona llamado El pueblo Español ¿?, donde se supone que hay un poco de arquitectura de cada parte del país, para crear en Siria un lugar llamado Los Terrestres, con alguna yurta, una pagoda y algún que otro edificio de esos raros que construyen por ahí. Sí, de esos extraños con tantas ‘cosas’. Tú ya me entiendes.

    PD: Yurta y pagoda. Es lo que tiene ver concursos de televisión, que te enteras de cosas. O no.

  5. Mangamoncio Says:

    Tiene que ser interesante eso de encontrarse cara a cara con uno de los personajes que ha creado tu mente…

  6. al Says:

    Esto podría explicar las desapariciones de librerías míticas que ha padecido Barcelona en los últimos años.

  7. sobreunanube Says:

    Solo llevo 10 minutos o así por estos lares y ya me siento medio drogado. Tendré que dosificar… volveré cada 8 horas :-)

  8. Oyros Says:

    Se recomiendan dosis pequeñas para disfrutar más del manjar :)

  9. Idgie W. McGregor Says:

    Mangamoncio: Mola mucho, sí. Pero sigo con la duda: ¿quién debería haberle pedido un autógrafo a quién?

    Al: Anda que como tengamos que organizar todos juntos una expedición a Siria en busca de los ‘libros perdidos’ (hum… ahí hay una historia que está clamando a gritos que alguien la cuente :P )

    Sobreunanube: Me alegro de verle por aquí, sea bienvenido.

    Oyros: Serían dosis “mínimas” (guiño), ¿no? Pero vamos, que tanto como manjar… Me conformo con un bocata de mortadela de esos que pillas cuando estás muerto de hambre. Tendrá menos glamour, pero oye, qué bien sienta…

  10. Oyros Says:

    Cierto. O el de Tortilla de Patatas y Jamón cuando acabas de llegar de un viaje por esa parte del mundo donde no saben cocinar o lo hacen raro. El extranjero, vaya ;)

  11. fanshawe Says:

    De hijo nada ¬¬

    … en todo caso bastardo…